miércoles, 20 de marzo de 2019

Animación lectora: "Alicia en el País de las Maravillas"


Esta mañana los alumnos de 2º ESO han asistido en la biblioteca del instituto a una sesión de animación lectora que ha girado en torno a la célebre novela de Lewis Carroll "Alicia en el País de las Maravillas".




La actriz Ana Isabel Roncero, que ha acudido al centro de la mano de la editorial Vicens Vives, ha interpretado para los chicos una escena de la novela (la de la hora del té) y también, a través del relato de distintas historias, ha intentado sumergirlos en el viaje de Alicia por ese mundo maravilloso y alternativo que, aunque parece ilógico, también tiene sus propias reglas y no se diferencia tanto del mundo de los adultos: un mundo donde Alicia tendrá que tomar decisiones para avanzar y responsabilizarse de esas decisiones y de sus consecuencias. 



Los alumnos de 2º conocían bien la obra gracias a la presentación y a la actividad que Concha, profesora en prácticas, había preparado para ellos hace unos días:








sábado, 16 de marzo de 2019

Más crónicas y fotos de la salida de Altamira de 1º ESO


Crónica de Georgina Fernández (1º ESO C)

El pasado jueves 7 de marzo, los alumnos de 1º de la ESO fuimos de excursión a la neocueva y Museo Altamira. A las 8:30, el autobús estaba esperándonos. Subimos por clases: en primer lugar 1º C, después 1º B, y finalmente 1º A. Nos contaron para ver si estábamos todos y emprendimos rumbo a Santillana del Mar.
El viaje se nos hizo muy ameno ya que estuvimos hablando con nuestros compañeros, observando el paisaje o escuchando música.
Cuando llegamos, nos bajamos del autobús y nos dirigimos hacia la puerta principal del museo. Allí estuvimos aguardando nuestro turno para entrar, que no tardó en llegar. Nos organizamos por clases para no hacernos un lío, pusimos nuestros abrigos y mochilas en baúles y fuimos directamente a la cueva.
Una guía muy agradable nos explicó que la cueva se descubrió científicamente en 1879, por el naturalista y prehistoriador español Marcelino Sanz de Sautuola. También nos explicaron cómo vivían los seres humanos prehistóricos. Por los depósitos se sabe que habitaban la entrada de la cueva. El derrumbe de la parte principal de la gruta ayudó a conservar las pinturas que se hallaban en su interior, debido a que la humedad se mantenía estable. El signo más antiguo allí descubierto tiene unos 35.000 años. A través de estos signos expresaban creencias. Pintaban en negativo, positivo e incluso hacían grabados en la piedra. La guía nos contó un montón de cosas más, cada una de ellas aún más interesante.
Al terminar el recorrido, vimos un cuadro traído desde el Museo del Prado: “La cazas de Meleagro”, del pintor clasicista francés Nicolás Poussin (1594-1665).
Dimos una vuelta rápida al museo, porque a las 11:05 teníamos que asistir a un taller que enseñaba cómo hacer fuego.
El monitor nos explicó que no se puede hacer fuego frotando dos piedras, cosa que seguramente la mayoría de nosotros ha intentado alguna vez, siempre sin éxito. En cambio, nos mostró dos maneras de hacer fuego; la primera cogiendo un trozo de sílex, piedra muy difícil de romper, sitúas encima de ella un pedazo pequeño y fino de yesca, material que arde muy fácilmente, y rascas con el hierro. La segunda manera de hacer fuego consiste en enrollar la cuerda del arco a un palo y luego frotar la cuerda entre dos personas, para que el palo se mueva más rápido y así caiga la ceniza en la tablilla, de modo que salga humo y finalmente prenda el fuego.



Finalizamos esa actividad y nos dirigimos a hacer otra distinta, pero antes nos permitieron descansar para tomar el almuerzo, ir a la cafetería o a la tienda de recuerdos. La actividad posterior consistió en formar grupos de tres, a los que se entregaba un cuaderno con preguntas y había que buscar las respuestas en la primera parte del museo.
Terminamos la actividad y nos reunimos con todos nuestros compañeros en la salida. Nos hicimos una foto de recuerdo y fuimos al autobús para regresar ya al instituto y después a nuestras casas.
Nos lo pasamos muy bien y esperamos repetirlo. Hay que dar las gracias a los profesores que nos aguantaron todo el día sin quejarse.


César Diego Alonso (1º ESO A)

El día 7 de marzo, todos estábamos en la puerta a las 8.30 como todas las mañanas. Pero ese día no íbamos a dar Mates ni Lengua, sino que estábamos a punto de comenzar una excursión, que iba a durar todo el día, al Museo de Altamira. 

El viaje fue tranquilo, por lo menos para mí, ya que no me enteré de nada. Al llegar, lo primero que hicimos fue dejar nuestras mochilas, además de las chaquetas, en unas bandas; tras esto, nos dividimos en grupos por clase para hacer las distintas actividades. 



Nuestro grupo de 1ºA empezó con el taller de fuego, que fue lo que más me gustó ya que aprendí a hacer fuego sin necesidad de mechero. Después, fuimos a hacer un juego con las vitrinas de información que consistía en encontrar la palabra que distinguía a los prehistóricos de los demás: la palabra era «aerógrafo».


Por último y, no por ello, menos importante, visitamos la conocida Neocueva, una representación exacta de la original. Aunque ya había estado ahí en dos ocasiones, igualmente me volvió a impresionar. Fue ver esas pinturas y pensar que… ¡estaban hechas por gente que había vivido más de 10 000 años!

Fue una experiencia simplemente impresionante.

Crónica de Manuel Rodríguez Toca (1º ESO C)

“Un viaje a la Prehistoria”

El jueves 7 de marzo de 2019, los alumnos de 1º de la ESO del IES Las Llamas de Santander, fuimos al Museo Altamira acompañados por un grupo de profesores: Adrián y Miguel, profesores de Geografía e Historia, Mª Luz Moro, profesora de Lengua y Literatura Castellana, y dos profesoras que son alumnas en prácticas, Nuria y Concha.

Hay que decir que este museo tiene una réplica exacta de la cueva original, es decir, tiene una neocueva, una reproducción hecha al milímetro.

 

Durante esta excursión tan ansiada por los alumnos, hemos aprendido muchas cosas, ya que estaba destinada a ser una introducción para el próximo tema de la materia de historia: la prehistoria. Pero no sólo nos ha servido para este tema, además hemos aprendido a hacer fuego de diferentes maneras. Dentro de las actividades programadas en el Museo, hicimos un itinerario didáctico donde nos dieron unas explicaciones para después completar una ficha, otra actividad fue ver un vídeo de cómo ha evolucionado el hombre desde los primeros asentamientos hasta nuestros días.



Después de dos actividades tuvimos un descanso en la cafetería para comer, beber, ir al baño o pasar por la tienda de recuerdos. Desde luego que lo hemos disfrutado bastante.

La excursión se inició a las 8:30 h, desde el instituto, y regresamos a las 14:30 h, justo a a la hora en que se terminaban las clases. Nos desplazamos en un autobús, y abonamos 4 euros cada uno por la entrada y el desplazamiento, un precio sin duda barato. 

Tengo que decir que nos hemos portado genial, tal y como habíamos prometido, tanto que nos han felicitado en el museo y nuestros propios profesores.

miércoles, 13 de marzo de 2019

Crónica de Alejandro Reñón sobre la visita de 1º ESO a Altamira


El pasado jueves 7 de marzo los alumnos de 1º ESO hicimos una gran excursión que duró toda la mañana (desde las 8:30 hasta las 14:35 horas). Fuimos a visitar las neocuevas y el Museo de Altamira.
Los de 1º C hicimos un itinerario invertido al del resto de grupos de 1º y empezamos visitando la neocueva (teníamos que haber visto un vídeo antes pero, como se estropeó el cañón,  comenzamos la visita directamente). Al entrar, pudimos ver una pequeña "cueva" con una espaciosa entrada. Lo primero que nos enseñó la guía fue un pequeño holograma que nos resumió en poco tiempo, más o menos, la vida de los habitantes de Altamira. Al terminar el holograma, seguimos adelante hasta encontrar una pequeña excavación donde se podían observar unos restos de un oso de las cavernas y las distintas "formas" del suelo según la antigüedad.

 



A continuación, fuimos a ver cómo elaboraban las pinturas y cómo podían explorar las oscuras cuevas sin antorchas. El color rojo se obtenía con roca de óxido ferroso y agua, y el negro, a partir de carbón vegetal. Exploraban las cuevas con lámparas de tuétano, ya que apenas desprendían humo. Por fin, ya pudimos observar todas las pinturas que hicieron esos maestros de la prehistoria. Sus principales dibujos eran de bisontes, aunque también había algún corzo, caballos y una gran cierva que ocupaba el mayor espacio del techo respecto al resto de pinturas. Los animales los representaban con los colores que mencioné y también grabados. Aparte de animales, también había manos, tanto hechas impregnando sus manos y plasmándolas, como poniendo sus manos sobre las rocas y rociando algo parecido al aerosol para que quedara la marca de la mano.
Hasta aquí, lo que vimos en la neocueva. Al final también vimos el vídeo del que hablé antes que nos enseñó algo muy importante: que gracias a que había habido un desprendimiento ahora las pinturas se conservan tan bien.
Entonces, visitamos el pequeño museo, donde para mí no había muchas cosas que no hubiésemos visto en la neocueva, excepto algún material que usaban en la vida cotidiana, que demostraba que eran suficientemente inteligentes para que la comida no se quemase poniendo un tipo de especia, y que, aunque no hubiese cuchillos, la piedra de sílex era capaz de cortar igual o mejor que un cuchillo actual.

Antes de almorzar, hicimos un pequeño taller bastante divertido en el que el monitor nos explicó que solo se podía hacer fuego con marcasita en bruto o hierro trabajado y sílex (en el caso del fuego con piedras) y con madera. Lo más eficiente era poner una placa de madera de higuera, en perpendicular un palo y enrollarlo con un arco para fuego, y, por último, que en las zonas cercanas al mar (de clima oceánico), debido a que son zonas más húmedas, es más difícil hacer fuego, mientras que en la meseta, como el aire es más seco, el fuego se puede obtener con menor esfuerzo, y que el mejor combustible natural es el hongo yesquero, ya que arde muy lentamente, echa muy poco humo y lo usaban para transportar el fuego.
Entonces empezamos el taller, donde todos intentamos prender la yesca para echarla después a un nido de paja para que prendiese. Más tarde, por fin una chica llamada Denissa consiguió prenderla y al echar la yesca a la paja todos fuimos soplando hasta que Paco consiguió prender el fuego, y sobresaltado dejó caer la paja ardiendo. Entonces Marcos intentó apagarlo pisándolo, pero no lo consiguió, y además la suela del zapato quedó churruscada, por lo que ahora algún amigo le llama el guerrero “zapato quemado”.



Al terminar de almorzar, finalizamos la excursión haciendo un pequeño itinerario en el que de distintos paneles informativos obteníamos información y nos hacían varias preguntas, e incluso había algunas preguntas con una respuesta subjetiva.
Y así terminó la gran excursión de 1º ESO a Altamira. Espero que os haya gustado mi crónica y que os hayáis enterado de todo. Gracias por leerla.