miércoles, 25 de febrero de 2015

Un alumno sobresaliente


18 de febrero de 2015

El comienzo de curso siempre es un torbellino de emociones: para los alumnos, sin duda, pero también para nosotros los profesores. Son los mismos nervios, la misma expectación compartida, parecidos miedos. Si para ellos saber el listado de profesores que les va a impartir clase genera alegrías y grandes decepciones, para nosotros “su” lista, la lista de alumnos matriculados en nuestra clase, provoca una enorme curiosidad: “¿Cómo serán?”…

Cuando eché un primer vistazo a esa lista de alumnos de 2º Bachillerato, enseguida mis ojos tropezaron con un nombre que me era familiar: Luis Crespo. Nunca le había dado clase antes, ni siquiera me sonaba de habernos cruzado en el pasillo, pero su fama le precedía, ya me habían comentado antes mis compañeros: ”Es un alumno brillante”.” Bien -pensé- pero brillante ¿en qué?”  “Es bueno con los números, se le dan muy bien las Matemáticas, la Física…es un alumno de Ciencias, claramente”- me dijeron-. “Vaya- murmuré- pues yo le voy a dar Lengua y Literatura, y no está entre sus materias favoritas, quizás conmigo, no sea un alumno de sobresaliente.”

Comenzaron las clases y, en primera fila, me encontré a Luis. Durante un tiempo, tuve la sensación de que no prestaba atención a lo que yo  decía, más bien daba la impresión de estar absorto en sus pensamientos y que mi exposición no despertaba su interés.  Mi sorpresa fue mayúscula cuando realizando la corrección de un análisis sintáctico, me equivoqué en una función y Luis, raudo y veloz, se agitó en su asiento, levantó la mano y me corrigió. Me dejó con la boca abierta, ¡¡hubiera jurado que no estaba atento!!  Las sonrisas de satisfacción de sus compañeros me hicieron ver que debía acostumbrarme a esto: no podía dormirme en los laureles, Luis, ojo avizor, estaría ahí asimilando conceptos y enjuiciando afirmaciones. Y así ha seguido conmigo, marcándome de cerca siempre: una fecha errónea en un examen (“Has puesto diciembre de 2015, aún no estamos en ese mes”) mi nula habilidad con la informática   (“ Ya lo hago yo, que me estás poniendo nervioso”)…en fin.

Luis es listo y rápido como un lince para los problemas matemáticos y físicos, incluso las sopas de letras. Asimila con facilidad nuevos conocimientos y es un buen estudiante. Pero no le pidas fluidez verbal y desarrollo en un comentario de texto literario porque eso no es lo suyo. Así que en mi asignatura es bueno, pero no el mejor. Y él lo sabe.

Pero un alumno que no es bueno en Literatura, puede serlo en Ortografía, ¿o no? Y Luis se presentó al XV Premio Iberoamericano de Ortografía en su fase interna, en el instituto…y ganó. Y se presentó a la fase regional del mismo concurso…y ganó. Y se presentó en Madrid a la fase nacional…y no ganó, pero casi. Quedó bien clasificado y eso es un orgullo. Y lo mismo que fue convencido de ganar, aceptó de buen grado perder.  Aún me río al recordar, cuando momentos antes de la prueba, le noté nervioso y  me acerqué  para darle ánimos. “No te preocupes, Luis- le dije- lo vas a hacer muy bien. “ Me miró un instante, perplejo, y me contestó: “Ya sé que lo voy a hacer muy bien”. ¿Cómo se me ocurriría dudarlo?  Así es Luis.

Se supone que un docente debe transmitir su saber a los alumnos, incentivar su curiosidad, abrir sus mentes al mundo. No sé si logro conseguir eso, pero lo que tengo muy claro es que yo aprendo de mis alumnos. Y uno de mis aventajados maestros en el arte de entender la vida es Luis.
Ahora acaba de ganar las Olimpiadas de Matemáticas en Cantabria, otra vez .Lleva varios años siendo el número uno en Cantabria. Tendrá que ir a la fase nacional y competir con otros jóvenes sabios. Y él irá contento, convencido de sí mismo, disfrutando, porque es muy competitivo. Quizá gane, ojalá. O quizá no. No importa. Luis es un alumno sobresaliente y lo seguirá siendo en su etapa universitaria, en ese doble grado en Matemáticas y Física que quiere estudiar. Sólo espero que la vida sea generosa con él, se lo merece.

BEATRIZ ALBO
(Coordinadora de la Biblioteca y profesora de LCL)

1 comentario:

  1. Me ha encantado, Beatriz. Dice mucho de él y de ti ;-)

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